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Procesadores Gaming

Una de las mayores dudas que se le presentan a un gamer a la hora de comprar un PC, sea portátil o de sobremesa, es como escoger entre los mejores procesadores gaming. Nosotros te mostramos los mejores procesadores gaming del mercado al mejor precio.

Conocer las especificaciones detalladas de un procesador y leer los comentarios es una buena manera de hacerse una idea de qué comprar. Sin embargo, no todo el mundo tiene tiempo para hacer una investigación exhaustiva, por lo que nosotros hemos hecho un cuidadoso resumen de los mejores procesadores en función del caso de uso y de la relación entre precio y rendimiento. Por poner un ejemplo: para navegar por un procesador moderno de cuatro núcleos es suficiente y se avanza, no es necesario gastar cifras astronómicas, pero si quieres jugar al máximo, probablemente necesitarás una CPU con al menos seis núcleos y frecuencias bastante altas, ya que a los juegos les encantan varios núcleos pero especialmente las frecuencias altas. También necesitas una CPU con una potencia que no suponga un cuello de botella demasiado grande para la tarjeta de vídeo.

Si deseas crear una estación de trabajo, cuantos más núcleos tenga, mejor con ciertas cargas, teniendo en cuenta la frecuencia. El reloj sigue siendo central, pero menos que en el pasado, de hecho en los últimos dos años tanto AMD como Intel han presionado mucho en el número de núcleos, alcanzando 8 núcleos para las CPUs convencionales (Core i9-9900K, Ryzen 7 2700X) y 32 núcleos para soluciones de estaciones de trabajo (Threadripper 2990WX).
Aspectos clave de una CPU

Si te fijas en las especificaciones técnicas de una CPU determinada, se encontrarán muchos números. Esto es lo que tienes que ver.

  • Frecuencia: medida en gigahertz (GHz), es la velocidad a la que opera el chip, por lo que cuanto mayor sea la velocidad, más rápido. Las CPUs modernas aumentan o disminuyen su frecuencia dependiendo de la operación y su temperatura, por lo que verá una frecuencia base (mínima) y un turbo (máxima) indicados.
  • Núcleo: Son los “procesadores dentro del procesador”. Las CPUs modernas ofrecen entre 2 y 32 núcleos, y la mayoría contiene entre cuatro y ocho núcleos. Cada núcleo puede manejar sus propias operaciones. Hoy en día es preferible tener al menos cuatro núcleos con Hyper-Thread o seis núcleos físicos.
  • Hilo: es el número de procesos independientes que un chip puede manejar a la vez, y en teoría debería ser el mismo número que los núcleos. Sin embargo, muchos procesadores tienen capacidades multihilo, que permiten que un solo núcleo cree dos hilos. Intel llama a esta capacidad Hyper-Threading mientras que AMD la llama SMT (Simultaneous Multithreading). Más hilos significa una mejor multitarea y un mejor rendimiento con un software que aprovecha al máximo los hilos, como los editores de vídeo y los transcodificadores.
  • TDP: La potencia de diseño térmico (TDP) es la cantidad máxima de calor que genera un chip y se mide en vatios. Sabiendo, por ejemplo, que el Core i7-8700K tiene un TDP de 95 vatios, puede estar seguro de tener un disipador de calor capaz de manejar esa cantidad de calor disipado y también una fuente de alimentación capaz de proporcionar la fuente de alimentación correcta. Es bueno conocer su TDP para que tenga el disipador térmico y la fuente de alimentación adecuados para su CPU. Un TDP más alto también suele significar un mayor rendimiento.
  • Caché: La caché del procesador integrado se utiliza para acelerar el acceso a los datos y la instrucción entre la CPU y la RAM. Hay tres tipos de cachés: L1 es el más rápido, pero es limitado, L2 es mayor pero es más lento, L3 es aún mayor pero comparativamente lento. Cuando los datos que necesita una CPU no están disponibles en ninguna de estas cachés, se mira la RAM, que es mucho más lenta. No debe prestar demasiada atención al tamaño de la caché porque es difícil evaluar su rendimiento real y hay factores más importantes que considerar.
  • IPC: incluso si tiene dos CPUs que tienen la misma frecuencia y número de hilos, si provienen de diferentes compañías o están construidas sobre diferentes arquitecturas de la misma compañía, producirán un IPC diferente (instrucciones por ciclo de reloj). El IPC depende en gran medida de la arquitectura de la CPU, por lo que los chips de las generaciones más recientes son mejores que los antiguos. Por lo general, no se hace referencia a la CIP como una especificación y se suele medir mediante puntos de referencia, por lo que la mejor manera de aprender más es leer las reseñas.

 

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